Criptomonedas y Cambio Climático

Criptomonedas y Cambio Climático

JMAGREEN (JUAN MARCO ÁLVAREZ G.)LEAVE A COMMENT

Para los que no saben, existen alrededor de 4,000 tipos de criptomonedas incluyendo el Bitcoin, que es la moneda más popular. Le siguen Ethereum, Litecoin, Chainlink, Cardano, Stellar, Polkadot, Binance Coin, Tether y Monero.  La gran totalidad de las criptomonedas utilizan la mayor cantidad de energía durante la creación de nuevas monedas, un proceso conocido como minería. Debido a que no están controlados por una sola autoridad, como un banco central, los saldos de las cuentas de criptomonedas no se registran en una base de datos central. En cambio, las transacciones se registran en un libro de contabilidad digital conocido como Blockchain.

Uno de los métodos más utilizados para autenticar registros de blockchain es el “proof of work” o prueba de trabajo, que requiere computadoras de alta potencia para resolver ecuaciones matemáticas complejas. Los mineros que administran esas computadoras ganan monedas al verificar las transacciones y luego agregan nuevos bloques a la cadena de blockchain. Solo para la industria del Bitcoin se estima que existen un poco más de 1 millón de mineros operando actualmente. El primer minero de Bitcoin en verificar de manera exitosa una serie de transacciones recibe un premio. Por ejemplo, cuando un minero verifica un aproximado de 1 MB de transacciones (y es el primero en hacerlo), recibirá 6.25 nuevos Bitcoins como pago.

La verdad es que este método de autenticación consume muchísima energía. Ahora bien, el consumo de energía en sí mismo no es necesariamente un problema para las criptomonedas. Desafortunadamente, gran parte de la electricidad que se usa para extraer criptomonedas hoy en día se genera mediante la quema de combustibles fósiles (energía térmica). De hecho, más de la mitad de todos los mineros de bitcoin se encuentran (o más bien se encontraban) en China, un país que todavía depende en gran medida del carbón para su suministro de energía. La quema de carbón emite una gran cantidad de dióxido de carbono, que es uno de los principales contribuyentes del cambio climático.

Si bien el impacto exacto que las criptomonedas pueden tener en el cambio climático es casi imposible de cuantificar, la minería de Bitcoin, de acuerdo a la Revista “The Complete Guide to Criptocurrency”, genera 37 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO2) por año. Pero eso es relativo pues los mineros buscan la energía más barata. Y todo indica que el precio de las energías renovables, como la eólica y en especial la solar, se volverá más atractivo para el minado de las criptomonedas precisamente por su tendencia hacia la baja.

Algunas otras monedas digitales, como Cardano y Polkadot, no requieren minería y usan una fracción de la energía consumida por Bitcoin. Ethereum, la segunda criptomoneda más grande después de bitcoin, también planea alejarse de un mecanismo de “prueba de trabajo” (proof of work), aunque esto podría llevar varios años.

Bitcoin y otros líderes de la industria también dicen que están dedicados a encontrar fuentes renovables para alimentar el sistema. Actualmente, solo alrededor del 39% de la minería de criptomonedas funciona con energía renovable. A medida que ese número aumente y sigan surgiendo nuevas criptomonedas, los consumidores tendrán más oportunidades de reconocer a los actores de la industria que están trabajando para disminuir el impacto ambiental de la minería. Asimismo, la reciente medida de China de prohibir la minería de criptomonedas provocará un traslado de mineros hacia países con matrices energéticas más amigables en el corto plazo. Y esto es ganancia, pues generará una disminución significativa de gases de efecto invernadero.

En cuanto a El Salvador, estimular el minado de Bitcoin con la energía geotérmica existente como pretende el actual Gobierno, solo pondrá en estrés al sistema eléctrico nacional. Lo que sucederá es que el mercado mayorista presentará menos oferta de energía que solo se podrá reponer con energía térmica contaminante interna y externa (energía comprada a países vecinos). Lo anterior provocará un aumento del precio de la energía, y con seguridad un aumento significativo de emisiones de gases de efecto invernadero contribuyendo a exacerbar la crisis climática existente.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s